Y en el otro lado de Europa, ¿qué hay?

A menudo nos gusta compararnos con otros países para quedar en desventaja: que si allí se investiga más que en España, que si en el otro lado los fisioterapeutas pueden recetar…Sin embargo, hay un gran número de países en los que nunca nos fijamos, ni para bien ni para mal. El año pasado, tuve la suerte de realizar mis prácticas en uno de estos países olvidados, Polonia, donde me di cuenta de lo que SÍ tenemos aquí. Podría hablar de técnicas y tratamientos, pero creo que es mucho más interesante conocer la responsabilidad del fisioterapeuta en el proceso terapéutico, dentro del Sistema Nacional de Salud:

  • El diagnóstico: lo habitual en España es conocer el diagnóstico médico en la mayoría de los casos y poder realizar un diagnóstico en fisioterapia; sin embargo, en Polonia, lo normal es no conocer el diagnóstico médico y realizar un tratamiento basado en los síntomas y signos.
  • Elección del tratamiento: aunque en España la mayoría de los pacientes llegan al fisioterapeuta con una pautas de tratamiento, aún tenemos una gran capacidad para modificar, personalizar y adecuar el tratamiento al caso del paciente según nuestro criterio. Por el contrario, en Polonia, las pautas de tratamiento que ha dado el médico son “sagradas” y hay que aplicarlas a rajatabla sin tener en cuenta el estado del paciente. Aún así, queda un resquicio para aplicar un tratamiento distinto al pautado: que el paciente pida y pague alguna sesión de otra técnica; es decir, si un paciente de hombro pide que le pongamos magnetoterapia en el tobillo y lo paga, hay que ponérsela aunque no esté indicado.

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