“El pie es una pieza maestra de ingeniería y una obra de arte”, Leonardo Da Vinci

El pie está formado por 28 huesos, 55 articulaciones, 49 inserciones musculares, infinidad de terminaciones nerviosas y una red de tejido aponeurótico. Además, su representación en la corteza motora del cerebro (homúnculo motor) es prácticamente igual de amplia que la de la mano.

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Entonces me pregunto, ¿por qué los encarcelamos en unos zapatos?

Hemos evolucionado descalzos. Dice Lieberman: “Las sandalias más antiguas conocidas, que datan de hace 10.000 años, consistían en unas suelas finas que se ataban al tobillo con bramante; los zapatos más antiguos que se conservan, de hace 5.500 años, eran básicamente mocasines”. Nuestros pies nos han permitido escapar corriendo de depredadores, saltar a los árboles, escalar rocas, andar cientos de kilómetros, entre otras cosas, durante millones de años.

Sin embargo, hoy en día está mal visto salir a la calle sin zapatos, se ve vulgar o poco higiénico. Poca gente se plantea salir a correr sin zapatillas (por ejemplo).

En 1905 el Dr. Phil Hoffman comparó los pies de personas que no habían llevado nunca calzado con personas que sí.

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La diferencia es notable: los dedos están más separados, el dedo gordo más aún para aumentar la base de sustentación. Los zapatos debilitan la musculatura del pie, por lo que el arco del pie se debilita. La importancia de un buen arco en el pie es vital ya que este va a absorber las fuerzas de impacto que se producen al caminar contra el suelo.

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No hay que olvidarse de que a nivel sensitivo también se debilita ya que al pisar una suela siempre lisa el cerebro no distingue entre hierba, arena o asfalto.

Además, el uso de zapatos en bebés impacta en su desarrollo: “Encontramos que el movimiento físico y el estimulo sensorial del bebé a través de los pies descalzos es factor de aceleración de maduración, del desarrollo propioceptivo y del desarrollo intelectual del niño”, (Gentil García, 2007).

El barefoot o calzado minimalista defiende la idea de que nuestro cuerpo se ha ido moldeando durante años de evolución sin calzado. Por ello se considera barefoot aquel zapato que sea flexible, puntera ancha que no comprima los dedos y suela fina y plana; ofreciendo la oportunidad de sentir el suelo y mover todas las articulaciones de los pies sin clavarse los vidrios de una botella rota en la acera.

Para saber más:

Vídeo: Correr, saltar y moverse descalzo.Ventajas y beneficios para el pie y el cuerpo.

Vídeo: 6 Razones para usar Zapatillas minimalistas y no calzado amortiguado.

Vídeo: Nutritious Movement

The effect of minimal shoes on arch structure and intrinsic foot muscle strength

Podología preventiva: niños descalzos igual a niños más inteligentes

Estos libros también te pueden resultar interesantes:

La historia del cuerpo humano, de Daniel E. Lieberman.

“The body in motion”, de Theodore Dimon.

Nacidos para correr, de Christopher McDougall.

Laura Cuevas Pardo

 

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Esguince de tobillo en fase aguda: ¿cuándo y cómo movilizar pasivamente?

Este artículo va dirigido a una de las lesiones musculoesqueléticas más comunes y por lo tanto relevantes para nosotros, los fisioterapeutas. La epidemiología nos muestra que los esguinces de tobillo representan de un 7 a un 15% de las consultas en salas de guardias. El factor más importante para tener un esguince es haber tenido una lesión previa en el tobillo.

Entonces, ¿cuándo empezar a tratarlo?

Si hablamos de un esguince en fase aguda, casi todos conocemos el protocolo: reposo, hielo, compresión y elevación. Pero, ¿hablamos de un reposo absoluto? En gran parte de los esguinces la respuesta es NO, pero hay que tener muy en cuenta si es de grado I, II o III para responder a esa pregunta. Aquí tenemos un cuadrito para mostrar las diferencias entre los tres tipos de esguince.

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Si nos encontramos ante un grado I es posible que pasadas 24/48 horas podamos empezar nuestro tratamiento; pero si es II o III debemos esperar hasta la cicatrización.

Si tenemos alguna duda de que pueda ser algo más grave, gracias a las Reglas de Ottawa podemos saber si conviene que se haga una radiografía para descartar una posible fractura.

Y , ¿cómo realizar las movilizaciones pasivas?

El mecanismo lesional habitual es flexión plantar e inversión con el pie en carga, y el ligamento comúnmente más afectado es el ligamento peroneoastragalino anterior.

Pero para hablar de movilizaciones tenemos que tener en cuenta qué le puede pasar a nuestros huesos.

  1. Compresión articulación tibioperoneaastragalina. Es la lesión principal. Cuando se produce la lesión nuestro pie está en FP (la mortaja se estrecha para alojar la zona estrecha del astrágalo y en la corrección (FD) se debería ensanchar para alojar la zona ancha del astrágalo, pero, al no darle tiempo, el astrágalo se queda encajado. Movilización: decoaptación de la articulación.
  2. Deslizamiento anterior de la tibia en relación al astrágalo. Movilización: posteriorización de la tibia.
  3. Deslizamiento anterior del astrágalo respecto al calcáneo. Movilización: posteriorización del astrágalo.
  4. Valgo de calcáneo. En la lesión el calcáneo está en varo, al corregirse se queda bloqueado en valgo. Movilizar el calcáneo hacia varo.
  5.  Pareja escafoides-cuboides. Al descender el arco del pie, el escafoides se coloca en rotación interna y el cuboides en externa. Movilización: llevar el escafoides a rotación externa y al cuboides a interna.
  6. Subluxación anterior de la extremidad inferior del peroné. El peroné queda adelantado. Movilización: posteriorizarlo.

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Espero que esta entrada os sea de utilidad para el tratamiento de los esguinces. Muchas gracias.

Las imágenes han sido seleccionadas de apuntes dados en la carrera, al igual que el contenido de este artículo esta basado en ellos y en las siguientes páginas web:

Clínicadeldeporte.com

http://academica-e.unavarra.es/bitstream/handle/2454/11988/TFGYagoUcedaElias.pdf?sequence=1&isAllowed=y

http://www.efisioterapia.net/articulos/tratamiento-esguince-tobillo

Rocío Hidalgo