Fisioterapia y nutrición

La fisioterapia se ocupa principalmente del sistema musculoesquelético, de prevenir y tratar sus disfunciones. Para que el sistema musculoesquelético funcione, debe tener un aporte nutricional correcto. Es por ello que debemos conocer qué aspectos influyen en la nutrición de músculos y huesos.

Las causas de desnutrición son diferentes en según qué zonas del mundo:

  • En países en vías de desarrollo, la causa principal es la falta de alimento.
  • En países desarrollados, las causas principales son médicas (anorexia, dificultad para la deglución, disfunción del sistema gastro-intestinal, etc.)

La población con mayor riesgo de desnutrición, en los países desarrollados, son los adultos mayores en situación de fragilidad.

La malnutrición se puede producir por un aporte calórico deficiente (marasmo), en cuyo caso se puede observar una pérdida de peso severa, pérdida de tejido graso subcutáneo y atrofia muscular. Por otra parte, puede deberse a una falta de proteínas (kwashiorkor), en este caso podríamos observar edema, pérdida de pelo y también atrofia muscular. También es necesario un aporte adecuado de vitamina D y calcio, ya que su déficit puede producir osteomalacia, hipotonía muscular, caídas, pérdidas dentales y osteoporosis.

La vitamina D es responsable de la síntesis de proteínas en la célula muscular y, por tanto, de su crecimiento.Imagen1

Las proteínas arginina y lisina son las responsables de la producción hepática y el nivel plasmático de la hormona del crecimiento (IGF-1), que es fundamental para la función ósea, ya que estimula la formación y proliferación de condrocitos en las epífisis y la formación de hueso cortical y trabecular, así como la síntesis de colágeno tipo 1, entre otras muchas cosas.Imagen2

 

El calcio es fundamental para el sistema musculoesquelético porque es responsable de la conducción nerviosa, tomando un papel principal en la sinapsis neuronal. También es primordial para el hueso, ya que forma parteImagen3 de la matriz extracelular (hidroxiapatita) y su déficit provoca fragilidad del hueso, haciéndolo menos resistente a los requerimientos mecánicos y a posibles caídas.

 

Es importante tener todo esto en cuenta a la hora de valorar a nuestros pacientes, sabiendo que la malnutrición puede estar presente como causa silente en muchos de los problemas de nuestros pacientes, sobre todo, en adultos mayores y mujeres post-menopáusicas.

Como complemento a nuestro tratamiento, podemos recomendar ciertos alimentos, en caso de sospechar que el problema por el que se consulta tiene que ver con el déficit de alguno/s de estos nutrientes:

  • Espinacas, cebolla, legumbres, frutos secos, leche y lácteos, huevo, sardinas, salmón, galletas… para incrementar el aporte de calcio.
  • Pescados como el pez gato, sardina, caballa, salmón o atún son muy ricos en vitamina D, aunque hoy en día hay muchos alimentos enriquecidos con esta vitamina (cereales, leche…).
  • Los frutos secos, el salmón, el atún, el pollo, la carne de cerdo, la leche, el queso y los huevos tienen un alto contenido de arginina. Además, las carnes rojas, el bacalao y el pargo tienen un alto contenido de lisina.

Henar Hall Casado

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