Hidroterapia: Efectos beneficiosos y precauciones de la inmersión

Dado que la fisioterapia tiene un campo de actuación muy amplio, debemos conocer todos los recursos disponibles. Uno de ellos es el agua, muy empleada para patología neurológica y deportiva debido a sus características de viscosidad e ingravidez. Quizás menos valorada para otras patologías para las cuales también podría ser un recurso muy rico.

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Derivados de sus características (densidad, flotabilidad, viscosidad, presión hidrostática, etc.), el agua tiene efectos sistémicos que debemos conocer, sea para buscarlos o para evitarlos. Éstos involucran a varios sistemas: cardiovascular, pulmonar, renal, musculoesquelético y nervioso: Sigue leyendo

Las lesiones y el medio acuático

Me crié al lado del mar y desde que tengo uso de razón he visto al agua como algo especial. Recuerdo esperar ansioso que empezase el buen tiempo. Esperar la sensación de catarsis y tranquilidad que producía sumergirse en el agua fría. La levedad del cuerpo al flotar ligero, y pensar que así debían sentirse los pájaros al volar en el cielo, como si no pesasen, como si pudiesen moverse con total gracilidad y libertad.

No ha sido hasta años después, con algunos conocimientos más y unas cuantas fantasías menos, cuando he podido ver como mis recuerdos infantiles se materializaban en una terapia real.

Allá por diciembre, en una piscina en el centro de la península, tan alejado de mi mar, asistí a un curso sobre readaptación de las lesiones en el medio acuático. Con este artículo me gustaría acercar el que creo que es un medio poco conocido y poco explotado (por clara dificultad de acceso) dentro del mundo de la fisioterapia.

Como introducción me gustaría señalar que nuestro cuerpo está compuesto en un 75% de agua; necesitamos beber más o menos dos litros al día y sin ella no es posible el correcto funcionamiento del organismo. Creo que todos entendemos lo importante que es, y lo necesaria que es para la vida. Por lo que debemos imperar en no desperdiciarla, puesto que en un futuro la escasez de agua potable será uno de los principales problemas.

¿Pero por qué utilizar el medio acuático para recuperar una lesión?

Trabajar en el medio acuático nos permite disminuir el estrés al que se ven sometidos las articulaciones fuera del agua, permitiéndonos empezar el tratamiento mucho antes que fuera de ella. Esto es debido a que dentro del agua, dependiendo de cuanto nos sumerjamos, nuestro peso corporal variará. Así podemos decir que:

  • Si nos sumergimos hasta las rodillas el peso de cuerpo será un 10% menor.
  • Si nos metemos hasta el obligo nuestro cuerpo pesará la mitad.
  • En el caso de llegar al pecho, pesaremos un 66% menos.
  • Si el agua nos llega al cuello, habremos reducido nuestro peso en un 93%.

Así pues esto nos permitirá empezar a trabajar con los pacientes mucho antes, permitiéndoles cargas parciales, en las que hemos quitado mucho peso desde muy pronto en el tratamiento. Por ejemplo, en un paciente con operación de ligamento cruzado podremos empezar a apoyar desde la primera semana (sumergiéndolo hasta las axilas) y empezar a trotar suave desde la tercera. Otra de las posibilidades es ganar fuerza haciendo ejercicios en contra de la propia resistencia que ofrece el agua, pudiendo utilizarse esto incluso para deportistas.

Uno de los principales uso del entrenamiento en agua en el deporte es la poca probabilidad de lesión que hay al entrenar dentro de ella. Por lo que se puede prevenir muchas de las lesiones futuras del deportista. Además es un medio estupendo para entrenar la propiocepción y el control postural, ya que es un medio mucho más inestable, y de nuevo seguro. Sigue leyendo