“Gancheando”

El pasado fin de semana asistí a un curso en mi universidad: “Terapia fascial instrumentada en ganchos”. En él aprendimos lo que se conoce como  teno-fibrolisis diacutánea mioaponeurótica, un método de tratamiento para las algias del aparato locomotor. Fue desarrollado por un fisioterapeuta sueco llamado Kurt Ekman en los años 70, con la idea de conseguir llegar a localizaciones anatómicas finas, precisas y profundas a las cuales es complicado acceder con los dedos. Estos ganchos han ido evolucionando hasta llegar a los que tenemos actualmente: los soft hooks.

Ganchos 1

En esta entrada no pretendo explicar cómo se realiza la terapia con ganchos, pues lo ideal es recibir un curso práctico por parte de un profesional. Mi intención es dar a conocer otra forma más de tratamiento que, en mi opinión, es de gran utilidad y puede ayudarnos en muchas ocasiones a la hora de tratar de manera global a nuestros pacientes.

La técnica se basa en la observación clínica de que el dolor de tipo inflamatorio está ligado a la presencia de corpúsculos irritativos y fibrosos (adherencias palpables), así como a una pérdida de movilidad provocada por micro-adherencias consecutivas a micro-traumatismos en los tejidos.

Lo que más llamó mi atención fue que el tratamiento con ganchos debe ser completamente indoloro. La clave está en no tratar el lugar del síntoma directamente, sino aproximarnos a él de manera centrípeta. Se trata de liberar los planos de deslizamiento inter-tisulares, sus adherencias y sus corpúsculos irritativos por medio de movilizaciones tisulares analíticas y específicas. Para ello, se requiere un gran conocimiento de la anatomía y la biomecánica miofascial. Es importante entender que el gancho no reemplaza a la mano terapéutica, pero si será un complemento interesante a la hora de palpar, explorar y tratar los tejidos blandos.

Ganchos 2

Las maniobras básicas que se pueden realizar son: Sigue leyendo

Anuncios