No rompas más mi pobre corazón

Rehabilitación cardíaca en el HUF

No sé si todos sabréis cómo funciona una unidad de Rehabilitación Cardíaca (RC) en un hospital. Yo hace poco tuve la oportunidad de estar en la del Hospital Universitario de Fuenlabrada, y os cuento:

Antes de nada, para tener una idea general de lo que persigue la RC, podéis leer esta entrada de nuestro blog.

La parte de EJERCICIO EN EL HOSPITAL  dentro del programa de Rehabilitación Cardíaca se realiza 3 veces por semana, en días alternos, durante 8 semanas.

Un día en RC en nuestro hospital empieza midiendo la TENSIÓN ARTERIAL y PULSACIONES de nuestros pacientes, su peso y perímetro de la cintura. Si la tensión es muy alta, el paciente no podrá participar ese día en la sesión.  Todo esto se anota periódicamente y se les coloca un pulsímetro.

esfigmo

Después se hace una pequeña tabla de ejercicios de estiramiento de miembros inferiores y de fortalecimiento de todo el cuerpo, para, además de calentar, ir subiendo las pulsaciones.

En cuanto acaban, los pacientes suben a las bicicletas estáticas, se les pone un esfigmomanómetro para medir periódicamente la tensión arterial y un oxímetro para medir la saturación de oxígeno (es decir, están completamente monitorizados) y comienzan a pedalear hasta alcanzar la FRECUENCIA CARDÍACA (FC) DESEADA. Una vez la alcanzan, depende de cuántas semanas de entrenamiento lleven, se mantendrán en ella de 15 a 35 minutos, y, una vez cumplido el tiempo de entrenamiento, irán disminuyendo las pulsaciones durante un minuto, bajarán de la bici y realizarán algunos estiramientos de miembro inferior.

En bici

Esperan 10 minutos para comprobar que su recuperación es buena, y, una vez queda todo registrado, se marchan.

Y preguntaréis “¿cuál es la frecuencia cardíaca deseada?” Pues bien, la FC deseada depende de cada persona: a los pacientes, antes de empezar el programa de rehabilitación, se les hace una prueba de esfuerzo en la que se determina su FC máxima. La FC que queremos alcanzar para ir entrenando su aparato cardiovascular es, durante las 4 primeras semanas, el 75% de esa FC máxima y durante las 4 siguientes el 80%.

Además, al paciente se le pregunta cuál es su sensación de fatiga, se le pide que nos dé un número en la Escala de BorgEscalaBorgNosotros queremos que lleguen como máximo a 13, en el que el esfuerzo es moderado pero nos permite hablar sin perder el aliento.

Todo esto es la parte de EJERCICIO en el hospital del programa de RC, pero es un programa integral que abarca más cosas: un programa de marchas que hace el paciente de forma autónoma durante 6 días a la semana (autorregistrado y automonitorizado), un programa educativo para cambiar los hábitos que suponen factores de riesgo y sesiones de relajación. Por supuesto, cuando el paciente termina su programa de rehabilitación, se le anima a seguir haciendo ejercicio, ya que es un hábito de lo más saludable y beneficioso. Para todos, pero para ellos más.

corazonfuerte

Aquí podéis encontrar más información sobre la patología cardiovascular, tanto de los factores de riesgo como de los tipos de enfermedades. Y aquí, sobre la Escala de Borg.

Carmen Higuera

Fuente de las imágenes: Google Imágenes

Anuncios

Pilates y Fisioterapia

Seguro que al salir a la calle a dar un paseo te has encontrado varias clínicas de fisioterapia que además ofrecen clases de pilates. De la misma forma que empezaron a abrirse clínicas de fisioterapia “hasta debajo de las piedras”, ahora la gran mayoría se han interesado por este método. ¿Por qué esta moda? ¿Es realmente útil? ¿Están relacionados realmente el pilates y la fisioterapia?

El Método Pilates creado por Joseph Humbertus Pilates busca la correcta alineación del cuerpo pidiendo a la persona que se conciencie de la postura para corregirla mediante ejercicios de fuerza y flexibilidad. Cuenta con unos 500 ejercicios realizados con movimientos suaves, lentos y controlados, que a su vez, buscan la mayor precisión posible en pocas repeticiones.

Al principio existía la leyenda urbana de que el Pilates era sólo para mujeres, y que además era algo que utilizaban para pasar el tiempo con las amigas. Pero en realidad, resulta muy útil y lo puede realizar cualquiera. Existe Pilates para embarazadas, para la tercera edad, para la rehabilitación de una lesión deportiva… Practicar Pilates, junto con un estilo de vida sana, retarda los procesos naturales del envejecimiento y, por tanto, influye en la mejora de la calidad de vida.

Se puede realizar en cualquier sitio (en casa, en el gimnasio, en la clínica de fisioterapia, en el parque…). Solo tienes que tener una colchoneta o una fit-ball y muchas ganas.

Pero, ¿por qué si me duele la rodilla o la espalda, o tengo artrosis mi fisioterapeuta puede recomendarme hacer ejercicios de Pilates?

Gracias a este método el paciente consigue  precisión, una respiración eficiente, concentración, control,  alineación, centralización y fluidez, que son también conceptos clave del método.

Pero lo que es más importante: fomenta el espíritu de superación del paciente. Éste siente orgullo al superarse en una actividad física, se puede considerar un orgullo diario, lo que hace que el paciente se presente al día siguiente con más ganas. El paciente tiene mayor seguridad en sí mismo, mejor autoestima y se siente bien, capaz de hacer cualquier cosa que se proponga.

Es una buena forma de que el paciente se haga consciente de su respiración. Durante la ejecución de los ejercicios, el método utiliza una técnica de respiración específica que permite no sólo liberar el cuerpo de cualquier tensión innecesaria (en particular cuello, hombros y zona media de la espalda) sino que, además, provoca la activación de los abdominales tanto en la inhalación como en la exhalación.

Además, Pilates tiene muchas características que los fisioterapeutas consideramos muy beneficiosas: minimiza el riesgo de padecer lesión, reduce el dolor de cuello y espalda, aumenta el autocontrol y la autoestima, disminuye el estrés y aumenta el descanso más reparador y un sueño más placentero.

Así que si la próxima vez que vayas al fisio éste te recomienda hacer Pilates, que no te parezca raro. De hecho, yo te recomendaría realizarlo aunque no tengas lesión alguna.

Os dejo unos vídeos para que veais algunas clases de Pilates.

https://www.youtube.com/watch?v=0S7xWexc_oE

https://www.youtube.com/watch?v=YW2eRv4kCag

https://www.youtube.com/watch?v=rh289Y0QM_w

Irene Cabrera Garcerán

Las lesiones y el medio acuático

Me crié al lado del mar y desde que tengo uso de razón he visto al agua como algo especial. Recuerdo esperar ansioso que empezase el buen tiempo. Esperar la sensación de catarsis y tranquilidad que producía sumergirse en el agua fría. La levedad del cuerpo al flotar ligero, y pensar que así debían sentirse los pájaros al volar en el cielo, como si no pesasen, como si pudiesen moverse con total gracilidad y libertad.

No ha sido hasta años después, con algunos conocimientos más y unas cuantas fantasías menos, cuando he podido ver como mis recuerdos infantiles se materializaban en una terapia real.

Allá por diciembre, en una piscina en el centro de la península, tan alejado de mi mar, asistí a un curso sobre readaptación de las lesiones en el medio acuático. Con este artículo me gustaría acercar el que creo que es un medio poco conocido y poco explotado (por clara dificultad de acceso) dentro del mundo de la fisioterapia.

Como introducción me gustaría señalar que nuestro cuerpo está compuesto en un 75% de agua; necesitamos beber más o menos dos litros al día y sin ella no es posible el correcto funcionamiento del organismo. Creo que todos entendemos lo importante que es, y lo necesaria que es para la vida. Por lo que debemos imperar en no desperdiciarla, puesto que en un futuro la escasez de agua potable será uno de los principales problemas.

¿Pero por qué utilizar el medio acuático para recuperar una lesión?

Trabajar en el medio acuático nos permite disminuir el estrés al que se ven sometidos las articulaciones fuera del agua, permitiéndonos empezar el tratamiento mucho antes que fuera de ella. Esto es debido a que dentro del agua, dependiendo de cuanto nos sumerjamos, nuestro peso corporal variará. Así podemos decir que:

  • Si nos sumergimos hasta las rodillas el peso de cuerpo será un 10% menor.
  • Si nos metemos hasta el obligo nuestro cuerpo pesará la mitad.
  • En el caso de llegar al pecho, pesaremos un 66% menos.
  • Si el agua nos llega al cuello, habremos reducido nuestro peso en un 93%.

Así pues esto nos permitirá empezar a trabajar con los pacientes mucho antes, permitiéndoles cargas parciales, en las que hemos quitado mucho peso desde muy pronto en el tratamiento. Por ejemplo, en un paciente con operación de ligamento cruzado podremos empezar a apoyar desde la primera semana (sumergiéndolo hasta las axilas) y empezar a trotar suave desde la tercera. Otra de las posibilidades es ganar fuerza haciendo ejercicios en contra de la propia resistencia que ofrece el agua, pudiendo utilizarse esto incluso para deportistas.

Uno de los principales uso del entrenamiento en agua en el deporte es la poca probabilidad de lesión que hay al entrenar dentro de ella. Por lo que se puede prevenir muchas de las lesiones futuras del deportista. Además es un medio estupendo para entrenar la propiocepción y el control postural, ya que es un medio mucho más inestable, y de nuevo seguro. Sigue leyendo

REHABILITACIÓN CARDIACA

La realización de los Programas de Rehabilitación Cardiaca, fue aconsejado por la Organización Mundial de la Salud en los años sesenta. Se definió como un conjunto de medidas que persiguen la recuperación, readaptación del paciente que ha padecido o padece alguna manifestación de cardiopatía.

 

Se compone de una serie de programas asistenciales multidisciplinares con carácter integral.

Consta de tres pilares fundamentales:

  • Prescripción individualizada de ejercicio físico.
  • Control de factores de riesgo cardiovascular.
  • Apoyo psicosocial.

Sigue leyendo

Principios básicos del entrenamiento

La actividad física se está imponiendo como una de las mejores estrategias a la hora de abordar la mayoría de las patologías del aparato músculoesquelético y el dolor (1-2). Y no sólo a nivel asistencial sino también preventivo y de promoción de la salud. Los fisioterapeutas deberíamos conocer en profundidad los principios del entrenamiento, la planificación y métodos de entrenamiento para de este modo poder programar las sesiones de fisioterapia con un orden secuencial y lógico.

¿Tenemos que convertirnos en entrenadores? Mientras que los graduados en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte (y otros técnicos deportivos) se encargan del entrenamiento en el más amplio sentido, y aplican sus conocimientos a personas sanas, los fisioterapeutas lidiamos con patologías, es decir, aplicamos ejercicios con un fin terapéutico. La línea es estrecha y a veces se cruzan como puede ser en la prevención de la enfermedad y la promoción de la salud.

¿Por dónde podemos empezar los fisioterapeutas? Conocer los principios básicos del entrenamiento puede ser un buen punto de partida. Existen muchos textos en los que se abordan estos principios apareciendo diferencias entre ellos pero la mayoría coinciden en unos mínimos:

  1. Individualización: cada individuo es único por lo que el entrenamiento debe ser adaptado a cada persona. Incluso una misma persona puede responder de manera diferente a los mismos estímulos en diferentes momentos. No podemos diseñar un entrenamiento y que lo hagan igual todos los pacientes.
  2. Supercompensación: al realizar un ejercicio nuestro organismo sufre cambios estructurales y funcionales generando un déficit energético, de oxígeno, acidosis… que tras un periodo de descanso se verán, no sólo restaurados a niveles previos al entrenamiento, sino que estará preparado para enfrentarse a un nuevo estímulo igual o superior al anterior.
  3. Sobrecarga: el organismo sometido a un esfuerzo se adapta, siempre y cuando ese esfuerzo sea lo suficientemente intenso, es decir, que todo entrenamiento debe suponer un esfuerzo, el paciente puede fatigarse, sentir molestias musculares, agujetas… pero sin ese esfuerzo extra no conseguiríamos una adaptción. Esto enlaza con el siguiente principio, el de Progresión.
  4. Progresión: los estímulos y cargas del entrenamiento han de seguir una progresión, cada vez han de suponer más esfuerzo, para lo que se pueden emplear distintas estrategias: aumento de pesos, disminución de tiempos de descanso, más repeticiones, más series, introducción de bases inestables…
  5. Recuperación: los tiempos de recuperación son esenciales durante la sesión de entrenamiento como entre sesiones de entrenamiento. A cada tipo de estímulo de entrenamiento le corresponde un descanso específico; así, no es lo mismo el descanso necesario para recuperarse de una carrera continua que el imprescindible tras un entrenamiento de hipertrofia.
  6. Especificidad: en algún punto de nuestra programación del entrenamiento debemos pasar de un entrenamiento general a uno específico y adaptado a las demandas de actividad del paciente; podríamos decir que pasaríamos a un entrenamiento más funcional encaminado a la actividad diaria del deportista o paciente.
  7. Continuidad/repetición: sólo se producen adaptaciones si existe continuidad en el entrenamiento, o sea, la readaptación es un proceso largo al que se llega tras semanas, meses, años de entrenamiento. Estímulos aislados no consiguen modificaciones permanentes por lo que es importante la repetición de estímulos, aunque estos pueden ser variados, hay muchas maneras de hacer la misma cosa, muchos ejercicios para entrenar un mismo músculo, cadena muscular…

Referencias:

1. Gil-Martínez A, Kindelan-Calvo P et col. Therapeutic exercise as treatment for migraine and tensión-type headaches: a systematic review of randomised clinical trials. Rev Neurol. 2013 Nov 16;57(10):433-43.
2. García Pérez F, Alcántara S. Importancia del ejercicio físico en el tratamiento del dolor lumbar inespecífico. Rev. Rehabilitación. Vol. 37 Nº6

Para saber más:

  • Hadfield, Frederick F., Coaching deportivo: Los siete principios del entrenamiento Revista Alto Rendimiento, Vol. 3, Nº. 17, 2004, Pág. 6-8. ISSN. 1695-7652, Editorial Alto Rendimiento
  • Macias, R. Bases del entrenamiento deportivo en la etapa postobligatoria: principios. Nº21 2009 ISSN1988-6047.
  • Huter-Becker, A. Fisiología y teoría del entrenamiento. Paidotribo, 2006. ISBN 10: 8480196637