La verdad “a medias” del Ligamento Cruzado Anterior (LCA)

Cuando se produce la lesión y sospechamos sobre la rotura de este ligamento, debemos realizar cuanto antes, ya que una contracción de los isquiotibiales podrían dar un falso negativo, la prueba de “Lachman” para poder asegurarnos de la rotura de nuestro ligamento y a falta de una Resonancia Magnética (RMN) que lo confirme.

El mecanismo se da normalmente en ligera FLEXIÓN de rodilla (posición de inestabilidad), con ROTACIÓN INTERNA, donde los ligamentos se tensan, y un golpe brusco con el pie apoyado, Cadena Cinética Cerrada (CCC).

ligamento

Al ser confirmada la rotura el paciente se someterá a una intervención donde se le reconstruirá el ligamento con una plastia que puede ser de dos tipos:

  • Hueso – tendón – hueso (obtenida del tercio central del tendón rotuliano): sólida, más resistente, pero deja molestias, tendinopatías rotulianas, síndrome infrapatelar, rotura del tendón…
  • Obtenida de tendones de la pata de ganso (semitendinoso y recto interno): se pierde un 10% de fuerza, lesión del nervio sartorio, rotura del tendón…

Hasta ahí todo correcto…

Después de la operación oirás a un millón de “entendidos” aconsejándote sobre la recuperación con la famosa frase de: “Tienes que fortalecer el cuádriceps y te recuperarás estupendamente”.

Y es que el error no está en que solo nombremos un músculo, es obvio que para una plena recuperación necesitaremos fortalecer el miembro entero y que el cuádriceps actúa de una manera fundamental y no quiere decir que no debamos recuperarlo tanto de manera excéntrica como concéntrica, si no que debemos pararnos a pensar un poco más allá… ¿Es realmente el cuádriceps el músculo principal a fortalecer en una operación de ligamento cruzado anterior?

Si tenemos en cuenta la anatomía del cuádriceps , su inserción continúa hasta la tuberosidad anterior de la tibia formando el tendón rotuliano, y su mayor activación, sobre todo entre 0-75º de flexión, produce un cajón anterior en la tibia. Por lo que en el caso de centrarnos únicamente en este músculo lo que haremos es facilitar o ayudar a a ese desplazamiento del ligamento hacia su mecanismo lesional.

Por otro lado y para concluir esta breve entrada, el LCA actúa fundamentalmente evitando que se anteriorice la tibia, la misma acción que realizan los isquiotibiales en excéntrico, es decir, la extensión de la rodilla en CCC genera una mayor contracción de los isquiotibiales y por lo tanto evita un aumento de tensión del LCA, por lo que es muy importante su fortalecimiento para proteger la articulación.

A parte del fortalecimiento debemos destacar la importancia de los ejercicios en CCC ya que reproducen la biomecánica normal , y la necesidad de insistir en la recuperación de la propiocepción, puesto que todo ello va a aumentar la estabilidad de la articulación y protegerá al injerto del desplazamiento anterior dando lugar a una recuperación con un porcentaje muy alto de éxito.

Video explicativo de lesión del LCA

Artículos de interés y bibliografía empleada:

http://www.mapfre.com/fundacion/html/revistas/trauma/v19s1/pdf/02_01.pdf

http://www.revistaartroscopia.com.ar/index.php/ediciones-anteriores/64-volumen-05-numero-1/volumen-17-numero-3/605-retorno-deportivo-en-atletas-de-alto-rendimiento-despues-de-reconstruccion-de-ligamento-cruzado-anterior-de-rodilla

http://cdeporte.rediris.es/revista/revista29/art%20LCA66.htm

Truyols, S. Curso Experto en Fisioterapia Deportiva: Exploración de la lesión. Madrid (Alcorcón): Universidad Rey Juan Carlos; 2015 [citado 7 de enero 2016].

 

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