Masajito por aquí, masajito por allá

No sé si los fisioterapeutas o futuros fisioterapeutas, como yo, os sentiréis identificados con esta entrada de blog, pero os propongo que penséis cuando nos preguntan qué estamos estudiando o en qué estamos trabajando. Cuando contestamos que estudiamos fisioterapia surgen una amplia variedad de respuestas: “¡Qué bonita profesión…y cómo me duele la espalda!”, “¡Ay! Pues yo necesitaría un fisio para mi rodilla, que me lesioné hace un par de años!”, o “Mira cómo tengo el cuello de mal, podrías darme un masajillo ahora que estás aquí”.

FISIOTERAPIA

Lo cierto es que nosotros en su situación también diríamos lo mismo si no hubiéramos elegido esta profesión que, desde mi punto de vista, es la más bonita de todas. Puede llegar a ser aburrido que cada vez que hablemos sobre lo que nos dedicamos surjan las mismas contestaciones pero lo cierto es que si una persona que ha estudiado administración y dirección de empresas (ADE) o publicidad habla de su profesión no hay tanto interés y se cambia de tema casi en el acto. Entonces creo que lo mejor es que nos sintamos orgullosos por la expectación que genera a lo que nos dedicamos y procurar que eso no cambie nunca, porque eso significará que ya no somos tan especiales.

También es importante dejar claro que no sólo damos masajes, es más, los masajes relajantes no suelen están en nuestro día a día. La palabra Fisioterapia proviene de la unión de las voces griegas: “physis”, que significa naturaleza y “therapeia”, que quiere decir tratamiento. Por tanto, desde un punto de vista etimológico, fisioterapia o “physis-therapeia” significa “Tratamiento por la Naturaleza”, o también “Tratamiento mediante Agentes Físicos”.

La fisioterapia o Terapia Física es una profesión libre, independiente y autónoma de las ciencias de la salud dedicada al estudio de la vida, la salud y las enfermedades  del ser humano desde el punto de vista del movimiento corporal, se caracteriza por buscar el desarrollo adecuado de las funciones que producen los sistemas del cuerpo, donde su buen o mal funcionamiento, repercute en la cinética o movimiento corporal humano.

Ya en 1958 la Organización Mundial de la Salud (OMS) definió la fisioterapia como: “el arte y la ciencia del tratamiento por medio del ejercicio terapéutico, calor, frío, luz, agua, masaje y electricidad. Además la Fisioterapia incluye la ejecución de pruebas eléctricas y manuales para determinar el valor de la afectación y fuerza muscular, pruebas para determinar las capacidades funcionales, la amplitud de movimiento articular y medidas de la capacidad vital, así como ayudas diagnósticas para el control de la evolución”. La Fisioterapia es una disciplina que se encuentra incluida en la Ley de Ordenación de Profesiones Sanitarias.

GANCHOS

Esto significa que además de usar crema o vaselina para los masajes, también podemos poner aparatos como el TENS, el ultrasonido, la magnetoterapia, las ondas de choque…, o incluso que en una sesión de fisioterapia podamos mandar ejercicios al paciente en una cinta eléctrica, bicicleta estática, un banco de cuádriceps para fortalecimiento y actividad física.

Por otro lado, los fisioterapeutas actúan desde tres niveles: primario (prevención, educación y habilitación), secundario (curación de procesos) y terciario (tratamiento de recuperación funcional en patologíasAPARATOS y procesos ya instaurados y crónicos). Por lo que tendrán presencia en colegios de integración para niños con discapacidades, gimnasios, centros y clubes deportivos, centros de salud, hospitales generales, hospitales y servicios especializados (parapléjicos, quemados, grandes síndromes neurológicos, trasplantes, respiratorios, cardiacos,…), hospitales psiquiátricos, residencias de la Tercera Edad,  asociaciones y grupos de autoayuda, centros de día, centros de enseñanza, balnearios y SPA, centros de Fisioterapia para animales (hipódromos, zoológicos, centros veterinarios,…), etc.

A falta de 3 meses y medio que espero recibir mi graduado en fisioterapia aún me tiemblan las manos con nuevos pacientes, pero tengo que decir que la experiencia en el hospital me ha permitido soltarme mucho más, tratar pacientes con cualquier tipo de patologías, e incluso pluripatologías, “hacer manos”, y no usarlas también para aprender a tratar con otros métodos de tratamiento que no estén centrados tanto en la terapia manual. Esto es lo bonito de mi futura profesión, el que te aparezcan nuevos retos cada día y que te propongan superarte para encontrar nuevas soluciones que hagan de la fisioterapia una gran ayuda para todos.

Por tanto, decirnos como fisioterapeutas que no nos agobiemos con las continuas demandas que la gente más cercana a nosotros nos hacen: ¡Que nunca cesen esas demandas! Esto nos ayudará a ser mejores fisioterapeutas y a que los propios pacientes entiendan que nuestra profesión engloba muchas más técnicas de tratamiento.

Gemma Alonso Rivera

Anuncios