UCI, Un Cambio de Impresiones:

Todos hemos oído hablar mil veces de los hospitales, de los quirófanos y de la UCI. De todos esos lugares terribles donde ocurren cosas buenas y cosas no tan buenas. De todas las personas que sufren día a día enfermedades que requieren una estancia, breve o prolongada, en uno de estos lugares.

Desde la infancia, cuando oímos términos que desconocemos y alguien nos explica en qué consisten, nos formamos imágenes en nuestra cabeza de esos términos que pueden ser más o  menos certeras. Así, por ejemplo, cuando nos cuentan lo bonito que es el mar y nos ponen películas de Disney podemos llegar a pensar que el mar es un lugar de un color azul brillante donde las sirenas y los peces de colores conviven y cantan canciones.

¿Cuántos de nosotros hemos oído historias de familiares que visitan a otros familiares en la UCI pero nunca hemos visitado una? ¿Cuántos de nosotros hemos oído cosas como “¡Qué impresión da ver a alguien que quieres con tantos tubos y tantas máquinas!” o “¡El abuelo está tan desorientado ahí dentro que no nosvinilo infantil dragon escupefuegos ha reconocido!” o “¡Es que claro, sin ventanas no saben ni siquiera si es de día o de noche, ni cuantos días llevan ahí metidos!”? Todas estas alusiones hacen que, como cuando somos niños, nos formemos una imagen de la UCI como un lugar oscuro, con dragones y hechiceros donde vemos sufrir a la gente que queremos.

Sin embargo, si vemos lo que significa el acrónimo UCI, debería mejorar esa imagen tan fea. UCI significa Unidad de Cuidados Intensivos. Luego deberíamos pensar en un lugar donde cuidan a nuestros familiares y amigos que lo necesitan después de haber sufrido una operación, un accidente, o cualquier cosa que les haya llevado a tener un estado suficientemente  crítico como para ingresar allí.

Podemos pensar que he tenido mucha suerte si no he visitado a nadie en la UCI hasta los 21 años.  Sin duda, mi imagen de esa unidad ha mejorado considerablemente cuando, por primera vez, he visitado una durante mi prácticum en el Hospital de Fuenlabrada.

Cuando atravesé las puertas de la sección 3A del hospital, tUCI blogodas las imágenes de sitios oscuros, con cubículos estrechos llenos de máquinas, pitidos desagradables y personas sufriendo, desaparecieron. Al entrar en la UCI me encontré con un espacio abierto y limpio, con espacios separados por pequeños muros, cada uno con su ventana, una cama grande y alta y los monitores informando de las constantes vitales de los pacientes.

Me encontré con enfermeras que realizan los cambios posturales pertinentes a los pacientes, con radiólogos haciendo placas, con médicos vigilando los monitores y nos vi a nosotros, los fisioterapeutas, movilizando las piernas de un paciente y ayudando a cambiar el patrón paradójico de su respiración. Sí, había personas enfermas, pero personas recibiendo todos los cuidados que necesitan. Supongo que, habiendo elegido esta profesión siempre he tenido “inquietud” por ayudar a las personas enfermas y, no es extraño que me haya gustado el modo en que tienen organizados los cuidados que reciben estos pacientes.

Qué bonito es ver las cosas con nuestros propios ojos, reflexionar y aprender de todas las experiencias.

María Alonso Martínez

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