¿Realmente es tan importante la entrevista clínica?

Todo el mundo ha oído hablar de la entrevista clínica: unos no hacen más que recalcar su importancia, otros la practican esporádicamente, algunos solo saben que existe…  Pero, ¿realmente es tan importante? ¿Es necesaria en fisioterapia?

La entrevista clínica se define como el “proceso de comunicación que se produce entre profesional sanitario y paciente, dentro del desarrollo de su profesión. El objetivo de la entrevista es la atención del paciente para solucionar un problema de salud. Para alcanzar este objetivo se debe crear una buena relación profesional sanitario-paciente donde el fisioterapeuta debe aplicar sus conocimientos técnicos y su humanidad, y el paciente su confianza.” Básicamente, realizamos la entrevista clínica para obtener información necesaria para llevar a cabo el tratamiento que precisa el paciente, además de para establecer una relación de confianza con el mismo. Pero, ¿por qué hacer esto en un hospital, por ejemplo, donde tenemos a nuestra disposición todo el historial médico del paciente a solo un par de clics? Existen varios motivos:

  • La información que tenemos en el programa informático puede haber cambiado: ¿y si nuestro paciente dejó de fumar hace cinco meses, pero en su historial pone que consume diez cigarrillos diarios?
  • Habrá datos que no estén recogidos (probablemente varios).
  • Puede que alguna información sea errónea.
  • ¿Cómo vamos a establecer una relación con el paciente si ni siquiera hablamos con él?

Una de las claves de la conexión con el enfermo es mostrar interés por él: preguntarle qué le pasa, cómo se lo hizo, cómo está… Esto es parte de la entrevista clínica y parte del día a día del fisioterapeuta que se preocupa por sus pacientes. No hemos de olvidar que el enfoque biopsicosocial implica tener en cuenta el factor psicológico dentro del contexto de discapacidad, además del aspecto biológico y social.

Por otra parte, partimos de la base de que todo fisioterapeuta quiere ejecutar el tratamiento más acertado, tanto para disminuir el dolor/limitación funcional de la forma más eficaz como para reducir el tiempo de tratamiento todo lo posible. Para esto es necesario conocer perfectamente la patología, su origen (cuando sea posible), su evolución a lo largo del tiempo y demás detalles que nos proporciona la entrevista clínica. Está claro que un paciente no nos va a relatar con pelos y señales el informe de la última resonancia que se hizo, pero una nota en el ordenador no nos va a contar con todo lujo de detalles cómo se tropezó al entrar en el portal de su casa.

Más aún, si trabajamos en una clínica privada desde la cual no tenemos acceso al historial médico del paciente, la entrevista es vital para hacernos una idea de lo que tenemos entre manos. A algunas personas se les olvida mencionar que tienen alguna enfermedad grave cuando nos cuentan qué les ha pasado para necesitar fisioterapia, pero en una buena entrevista clínica eso queda recogido.

Por último, no basta solo con preguntar, también hay que saber qué preguntar. Y cómo, y cuándo… parece complicado, pero basta con tener sentido común y algo de instinto. No es lo mismo preguntar “¿qué le duele?” que decir “cuénteme, ¿por qué ha venido aquí?”. El enfoque de las preguntas y el vocabulario empleado para formularlas, así como la elección del momento adecuado para cada cuestión asegurarán el éxito y la fiabilidad de nuestra entrevista. Esto nos resultará muy útil y en ningún caso será tiempo perdido.

http://zienziayharte.blogspot.com.es/2014/03/aprendiendo-preguntar-reflexion-sobre.html

Cristina Polo Vázquez

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